El Ciudadano Distinguido de Struglingsbergsborchnerf

Cuenta la leyenda que en la cima de una colina del pueblo de Struglingsbergsborchnerf vivía un gigante llamado Asdrúbal José, quien a pesar de vivir solo, era sumamente sociable y agradable;  Asdrúbal José había realizado estudios superiores enla Academia Nacionalde Chef de Gigantolandia  (ANCHEG), con mención honorífica en postres novoclásicos escandinavos de frutillas silvestres, los cuales disfrutaba en sobremanera preparar. Durante su formación enla ANCHEG, Asdrúbal siempre fué un estudiante aplicado: nunca faltó a ninguna clase, llegaba temprano, hacía sus exámenes de cocina los dias programados y siempre estudió durante el tiempo que duraron sus estudios.

A pesar de su buen y afable carácter, Asdrúbal José  no tenía amigos, y es que en el pueblo se había corrido el rumor que el gigante que vivía en la colina, recorría el bosque todas las mañanas en busca de víctimas, las cuales disfrutaba cocinar para comerlas en platos “gourmet”, razón por la que todo el pueblo le tenía miedo y huía al verlo acercarse.

Asdrúbal vivía muy triste, solo era feliz cuando cocinaba sus postres novoclásicos escandinavos de frutillas silvestres, los cuales compartía únicamente con las ardillas y pajarillos que llegaban a su enorme casa.

Un día el alcalde de Struglingsbergsborchnerf recibió una carta del alcalde del pueblo de Barfslughkindpoj, en  relación al conflicto limítrofe entre ambas ciudades, que disputaban los “bolsones” pertenecientes a Struglingsbergsborchnerf, pero que Barfslughkindpoj quería poseer. La carta decía lo siguiente:

“Estimado Señor Alcalde de la Ciudad de Struglingsbergsborchnerf, por medio de la presente deseo hacer de su conocimiento el ultimátum que mi Ciudad Barfslughkindpoj le hace para que renuncie a las tierras, de lo contrario me veré en la penosa situación de iniciar las acciones beligerantes que estime convenientes. Firma: el Alcalde de Barfslughkindpoj”.

¡Humm! Pensó el Sr Alcalde de Struglingsbergsborchnerf mientras doblaba la carta.

Si le pido ayuda al gigante come gente que vive en la colina para pelear la guerra a mi favor, le podría permitir que se coma a todos los soldados barfslughkindpojenses.

Así emprendió el camino, escoltado por 16 de sus soldados struglingsbergsborchnerfenses, hacia la casa de Asdrúbal José, quien al ver que las personas se acercaban a su casa se puso muy felíz y empezó a servir en pequeños platos sus postres novoclásicos escandinavos de frutillas silvestres.

Que bueno, ¡tengo visitas!, ojalá se queden para charlar conmigo y probar mis postres mientras bebemos el té  Pensó para sí Asdrúbal.

Triste sorpresa se llevó Asdrúbal cuando el Alcalde le expuso su “bélico” plan

¡Pero si yo no como gente! Lo único que quiero es compartir mis postres con todos. Decía Asdrúbal mientras limpiaba las lágrimas de tristeza que salían de sus enormes ojos.

Al ver el Señor Alcalde, la inocencia de Asdrúbal mientras daba un mordisco a uno de sus deliciosos postres novoclásicos escandinavos de frutillas silvestres, una brillante idea apareció en su mente:

¡Un concurso de cocina! Retaré al Alcalde de Barfslughkindpoj a un concurso de cocina, y mi cocinero será Asdrúbal José.

Inmediatamente se dispuso a escribir una misiva a su colega explicándole la brillante idea que recién se le había ocurrido para evitar la violenta guerra, Idea que al Alcalde de Barfslughkindpoj le pareció interesante, por lo que aceptó.

Así el Alcalde comenzó a buscar al mejor chef entre sus ciudadanos barfslughkindpojenses, recibiendo como recomendado (por cuello) a Macario Alejsis, un gigante que había sido compañero enla ANCHEGcon Asdrúbal  José, pero que a diferencia de éste, nunca había sido un buen estudiante: no entraba a clases, organizaba motines y disturbios entre sus compañeros para no hacer las pruebas, estafaba a sus compañeros diciéndoles que les conseguiría las frutillas a precios mas bajos, y al final había obtenido su título por argucias y movidas “chucas”, no por méritos propios. Y es que Macario siempre había visto a la cocina como un medio de ganar dinero, ¡y nada mas!, nunca se enamoró en realidad de lo que hacía.

Cuando Macario Alejsis se enteró que su contrincante sería Asdrúbal José,  y para complicar su participación, días antes había entablado una falsa demanda antela Fiscalía(usando un falso nombre) por paternidad irresponsable, acusaciones que fueron desmentidas posteriormente.

Llegó el dia en que se llevaría a cabo el concurso: el lugar escogido era precisamente “los bolsones” que estaban en disputa, se había decorado el lugar con  gallardetes de colores, y contratado una disco móvil que animaba a los asistentes con música de David Guetta, Lady Gaga y hasta King Flip… era un ambiente festivo.

Asdrúbal José, a pesar del mal rato que le habían hecho pasar los investifgadores de la demanda falsa, había preparado sus postres novoclásicos escandinavos de frutillas silvestres, había recolectado las frutillas esa misma mañana y había puesto todo su amor y empeño (como hacía siempre) en preparar sus deliciosos postres, ¡Claro! Amaba lo que hacía.

Por su parte Macario había preparado una especie de torta de vainilla con relleno de uva pasa y merengue de limón indio, adornado con trozos de guineo majoncho en lascas.

Ojalá se termine esto rápido para que me paguen e irme a ver donde armaré bochinche ésta noche, de todas maneras si gano o pierdo me da igual, lo importante es que me paguen y que quede mal ese nerdo del Asdrúbal. Pensaba Macario mientras veía a la gente bailar con “terremoto terremoto traca traca ta”.

Cuando los jurados se acercaron al puesto de Asdrúbal José observaron la forma en que las frutillas habían sido colocadas a los extremos del postre dándole una apariencia hermosa, ¡y no se diga cuando los probaron! quedaron extasiados con la firmeza de los postres, su exquisito sabor y delicadeza.

Al probar el postre de Macario Alejsis notaron que la torta aún estaba cruda del medio (como sacada a la fuerza del horno), las uvas pasas habían absorbido la humedad de la torta y parecían gomitas, el merengue llevaba aún semillas del limón y los guineos majonchos estaban aún verdes y amargos.

Los jueces no dudaron en ningún momento en declarar como ganador a Asdrúbal José y sus postres novoclásicos escandinavos de frutillas silvestres, adjudicándose así al pueblo de Struglingsbergsborchnerf los bolsones en disputa. El alcalde declaró a Asdrúbal José como Ciudadano Distinguido y le permitió instalar un local para vender sus creaciones culinarias en el centro del pueblo, donde vivió hasta el fin de sus días haciendo lo que amaba: cocinar.

Por su parte Macario Alejsis exigió el pago acordado al triste y desconsolado alcalde de Barfslughkindpoj y sin ninguna pena ni gloria, se retiró dejando únicamente decepción y tristeza en los ciudadanos Barfslughkindpojenses.

MORALEJA:

A los profesionales:

¡Amen su trabajo! El mejor profesional, sea la rama en la que se desenvuelva, es el que ama su trabajo, quien se preocupa por hacer las cosas mejores, que pone todo su esfuerzo para que las cosas queden mas que bien. No hay necesidad de crear impresionantes campañas de publicidad anunciando hasta lo que muchas veces no se hace, ni mucho menos desprestigiando a los colegas o a la competencia, la mejor propaganda es el mismo trabajo, el trabajo bien realizado.

A los estudiantes:

Estudia lo que te guste, lo que te llene hacer, no hay carrera más difícil que la que no se quiere estudiar. Una vez que has encontrado la carrera que te apasiona dedícate a estudiar, ese es el verdadero trabajo que tu tienes mientras te estas formando: ESTUDIAR, no pierdas el tiempo en bochinches, manifestaciones, peleas, etc. Debes tener la sabiduría de aceptar tus errores y ser más sabio aún para aprender de ellos.

Al final lo que importa es lo que se aprende y cada quien es el responsable de lo que quiere aprender.

Por mi parte me considero un profesional feliz y satisfecho: me encanta lo que hago, disfruto haciéndolo y si Dios me lo permite seguiré así hasta el fin de mis días odontológicos…

Por

Javier Francisco Roque Trujillo

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2 thoughts on “El Ciudadano Distinguido de Struglingsbergsborchnerf

  1. Wow, interesantísima historia, se nota la pasión con que desarrolla su quehacer, ¡qué bueno! imagino que lo debe proyectar e irradiar. Es lo mejor que le puede ocurrir al ser humano, disfrutar de lo que hace no importando cuán pequeño o sencillo sea, lo relevante es el amor con el que se realiza, sin perder de vista que el trabajo es un medio y no un fin.

    Saludos cordiales

    1. Pues para mi fortuna Edith, Dios me regaló un trabajo fascinante del cual aprendo a diario, y una manera de compartir el regalo que Él me dió es escribiendo éste tipo de “locuras” que se me ocurren… Es un placer que personas como usted las encuentren interesantes…
      Saludos cordiales

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