La dulce aprobación de una negación…

Siempre me han desagradado las canciones tipo Arjona…  Y es que resulta que eso de andar armando frases o parrafos con cosas tan ilógicas (que al combinarse y de acuerdo al sentir coyuntural de la persona que lo escucha) en algún momento llegan a tenerla no me cuadran mucho: “le remuevo el polvo a los adornos de tí en la juguetera de mi alma” o “le pedí al odontólogo que extraiga la muela del juicio al corazón cariado con la dulzura de tu amor”, o “Me confecciono una prótesis fija en el corazón que me robaron tus ojos”, “lavo los platos sucios de la comida de traición que están en el lavatrastos de mi alma”… ¡que se yo!

En el transcurso de nuestras vidas hacemos planes en base a suposiciones o, en el caso de los mas “académicos”, en base a profundos y meditados análisis valorando riesgos y beneficios; una vez se tiene la información se trabaja en miras de superar los obstáculos y de mejorar las ventajas estratégicas; cuando los proyectos se concretan nos alegramos por haber conseguido lo que teníamos “presupuestado”, lo interesante es cuando los proyectos no se concretan o en el mejor de los casos se postergan, ahí esta como dicen por ahi “el meoyo del asunto”

En una panadería le pidieron al panadero que hiciera una receta que jamás había preparado en su vida: una torta chilena, le advirtieron que apesar de no conocer la receta, ésta debería ser la más deliciosa del mundo, de ello dependería su ascenso de simple panadero a “maestro panadero VIP”, así el panadero empezó a estudiar los orígenes de la torta chilena, el por que de su nombre, los ingredientes que contenía, comparó decenas de recetas, hizo un cuadro comparativo de una profunda consulta bibliográfica y así obtuvo lo que para él era “la receta perfecta”.

Una tarde, después de muchos intentos que le habían servido para perfeccionar la técnica, comenzó con mucha emoción la preparación de la torta definitiva: hizo con esmero la masa “milhoja” horneándola delicadamente, mezcló cuidadosamente los ingredientes siguiendo estrictamente las proporciones, obteniendo una deliciosa cobertura de dulce de leche, montó profesionamente la torta intercalado capas de masa con capas de cobertura, decorando al final con crema chantillí “hecha en casa”, se veía realmente preciosa, y olía como el cielo, nunca había visto una torta chilena tan hermosa como la suya.

El momento de la evaluación llegó, el panadero con mucho orgullo y satisfacción presentó la hermosa torta a su superior, éste la vió, mostro un dejo de sonrisa tétrica, clavó un cuchillo cortando varios trozos irregulares y la dió de probar a los compañeros del panadero; nadie hizo comentario alguno, pero el panadero pudo ver en los ojos de sus compañeros que les había encantado. El último trozo lo tomó para él, mientras lo saboreaba pudo apreciar el cuidado y la dedicación que había puesto el panadero en su preparación, al terminar de masticar se limpió los bigotes y balbuceó entre dientes sin ninguna explicación adicional:

-¡No me gusta!, sigue en su cargo de panadero.

¿Como manejar una negación? si se ha puesto TODO el empeño, dedicación y buenos oficios para conseguir algo bueno, cuando  se ha echado mano de todas las fuerzas para hacer las cosas bien. Seguramente es algo dificil de lograr, y es que nunca es facil tratar de ver el lado bueno de las cosas cuando estas rodeado de todo lo malo…

Pero, en relación al “arjonístico” tema de ésta historia: La “dulce” aprobación de una negación, ¿qué se puede decir? Encontrar la dulzura implícita en una negación depende exclusivamente de cada uno, si en medio de todo el sentimiento de frustración y decepción se logra vislumbrar una manera para cambiar mis malas actitudes, y comportamientos, entonces la negación contiene “dejos” de aprobación.

Si la negación es tomada como un reto para mejorar el desempeño personal y profesional, un reto a ser más minucioso y exigente con uno mismo, entonces la negación contiene “dejos” de aprobación.

Si la negación nos lleva a interiorizar y buscar una respuesta o una vía para mejorar como persona, como padre, hijo, esposo, profesional, etc, entonces la negación contiene “dejos” de aprobación.

Es difícil manejar una negación, es difícil aceptar el “fracaso” cuando se visualiza el éxito, pero en saber manejar ésta situación está la verdadera clave. ¿Qué cómo termina la historia del panadero? Cada quien que la termine como mejor crea conveniente y que se ajuste a su situación, en mi caso personal: aún sigo haciendo mi revisión bibliográfica para encontrar la receta perfecta de la mejor torta chilena del mundo…

Termino dejándoles una buenísima canción, que en su letra engloba mucho el mensaje de ésta publicación:

Por

Javier Francisco Roque Trujillo

 

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4 thoughts on “La dulce aprobación de una negación…

  1. Que bonito esta publicacion… la verdad es que en estos momentos me siento asi pero tiene razon… hay que intentar transformar los obstaculos en retos a superar… Muchas gracias Doctor, usted me ha animado…

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